«AMAR LO MÁS QUE SE PUEDA MIENTRAS UNO ESTÉ VIVO»

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amar lo que mas se pueda

Bad Bunny y su poética de la tierna disrupción
Por Dinorah Cortés-Vélez*

«Los tiempos de gran tensión tienen en el dominio espiritual
una tendencia al fragmento».
(Walter Hilsbecher [1])

Lo que sigue es una colección de fragmentos que resumen mis pensamientos, sentimientos y reflexiones sobre la idea del amor como fuerza descolonial en relación con lo que denomino «la poética de la tierna disrupción de Bad Bunny».

Pero ¿por qué recurrir al fragmento? ¿Qué aporta esta forma escritural al tema aquí propuesto?

El fragmento deja entrever el límite de la experiencia, o en palabras de Maurice Blanchot, promete no tanto inestabilidad (en tanto que antónimo de «fijeza») sino desorden y confusión (7). A esto yo añadiría que, en el contexto de Bad Bunny, se trata de un «desorden» creativo o, más bien, de una disrupción estratégica.

El fragmento, además, tensa y expone el abrazo de la incertidumbre de cómo obrar ante el desbarajuste y el embate de cada día, en medio de la colonialidad rampante del poder y del ser.

La colonialidad del poder es un modo de dominación que ha sido definido y analizado con profética claridad por Aníbal Quijano (24). Esta realidad colonial ha moldeado nuestra experiencia como puertorriqueños desde los inicios de nuestra historia.

Bad Bunny es plenamente consciente de esta realidad de dominación y de sus efectos en la psique de nosotros los colonizados (colonialidad del ser). Por eso, utiliza activamente su proyección como artista mundial para contrarrestar la invisibilidad y deshumanización provocadas por nuestra realidad colonial, primero bajo el dominio de España y ahora, bajo el de los Estados Unidos.

Creo que es importante definir mi posición con respecto a Bad Bunny. Escribo desde mi lugar como mujer puertorriqueña que vivió en Puerto Rico hasta sus veintitantos y que durante los últimos veintiocho años ha vivido en el estado de Wisconsin, siempre viajando a la isla a razón de dos veces al año. Escribo desde el amor y la gratitud ante el activismo musical de Bad Bunny en pro de Puerto Rico.

Como alguien que ama a Puerto Rico con devoción y con dolor ante las penurias coloniales que enfrenta día a día, como alguien que lleva pinchados en el corazón a su madre y familia extendida allá en la Isla, escribo estos fragmentos desde el respeto y la ternura ante la defensa y exaltación amorosa que, desde la cúspide de su fama, hace Bad Bunny de Puerto Rico.

 No hablo como una «autoridad» en «Bad Bunny». Hablo, más bien, desde un profundo interés y envolvimiento con todo aquello que afecta a nuestro archipiélago y a nosotros los puertorriqueños. También hablo desde la pasión de mi intelecto como especialista en estudios coloniales latinoamericanos.

Según la escritora afroamericana feminista bell hooks [así, en minúscula]: «Profound changes in the way we think and act must take place if we are to create a loving culture» (xxiv). Propongo que en la producción musical de Bad Bunny encontramos una movida amorosa o «strategic maneuver» (Sandoval 140), que abraza el amor como fuerza descolonial.

Esta fuerza emotiva pulsa en los ritmos pegajosos de sus canciones.

Asimismo, esta fuerza emotiva pone de manifiesto las complejidades de la música urbana latina, de la cual podría decirse que busca globalizar la «resistencia desde abajo» (Davis xii). Esta cualidad subversiva se ve acentuada por letras que pueden ser sexualmente explícitas e incluso agresivas (Latination).

No pretendo realizar aquí un análisis moral, sino simplemente cultural y social de este fenómeno. Bajo esta luz, puede atisbarse en las letras del reguetón y de su «hermano», el trap [2] un gesto de desafío lingüístico y una oposición a la desigualdad social y al clasismo o la discriminación por clase social. En este contexto, la obscenidad en las letras del trap latino puede interpretarse como una expresión de rebeldía contra normas sociales, a menudo, consideradas como hipócritas o perpetuadoras de la desigualdad social.

Bad Bunny es conocido con el apelativo de «Rey del trap latino», si bien en su música se fusionan el reguetón, el trap y el hip–hop.

Su música «levanta roncha» o crea malestar y reta entendidos sociales sobre lo que es «apropiado» para un espectáculo musical. Como es de esperarse, el rechazo a la obscenidad de algunas de sus letras es más evidente en generaciones mayores y más tradicionales.

Para otros, sin embargo, su música se siente como un grito de combate que muestra nuestra particularidad y poder como gente.

Según la teórica chicana Chela Sandoval, el amor puede funcionar como un punctum o modo de conciencia que «breaks through social narratives to permit a bleeding, meanings unanchored and moving away from their traditional moorings» (140). Un punctum perfora, permitiendo que surja una «conciencia diferencial» (Sandoval 139) o una forma de percepción distinta a la dominante.

La conciencia diferencial genera disrupción e incluso incomodidad en el statu quo al introducir la perspectiva de las personas oprimidas en la conciencia colectiva. Esta conciencia diferencial se expresa en «gestures, music, images, sounds, words that plummet or rise through signification to find some void…» (Sandoval 139) En cierto modo, los ritmos repetitivos del trap crean precisamente esta sensación de vacío y de ruptura.

Bajo los ritmos contundentes y el uso del autotune (Latination), subyace en la música de Bad Bunny un fuerte sentido de protesta amorosa y una afirmación de la cultura e identidad puertorriqueñas. Para Benito, su nombre de pila, el amor se transforma en acción y en una «metodología de liberación» (Davis xii). Su música nos permite a los puertorriqueños recordar la desigualdad y la lucha que surgen de nuestra larga historia colonial.

Y lo que más destaca en medio de todo esto es el amor sincero, apasionado y tierno de Benito por Puerto Rico, su cultura y su gente. Está orgulloso de quién es y de sus orígenes humildes. Es inequívoca y apasionadamente puertorriqueño, y esa es su marca distintiva como artista.

Esto se hace especialmente evidente en el videoclip de su canción titulada «¿Cuál es tu plan?». Bad Bunny produce este videoclip en el mismo supermercado donde trabajaba como empaquetador antes de alcanzar la fama. Este gesto de cariño y reconocimiento es una celebración de la experiencia comunitaria, que expresa gratitud hacia quienes lo ayudaron a convertirse en el «Rey del Latin Trap».

Cuando canta «Yo soy de P fuckin’ R», lanza otro grito de lucha para todos los puertorriqueños. Y al escuchar estas palabras, algo se agita en el pecho como la espuma de nuestros mares (el Atlántico y el Caribe). Y esto es tan cierto que esta frase se ha convertido en una expresión común entre muchos boricuas.

DeBÍ TiRAR MáS FOToS, el sexto álbum de estudio de Bad Bunny, es, simple y llanamente, una carta de amor al archipiélago puertorriqueño y a su gente. Rebosa nostalgia, amor, preocupación, espíritu de lucha y orgullo nacional puertorriqueño ante la creciente gentrificación de la isla a causa del turismo depredador y las prácticas financieras abusivas de multimillonarios de las criptomonedas que utilizan a Puerto Rico como «paraíso fiscal».

En este álbum, la canción «Lo que le pasó a Hawaii» funciona como una advertencia de lo que podría sucederle a Puerto Rico si se convirtiera en un estado de Estados Unidos: «Quieren quitarme el río y también la playa/ Quieren mi barrio y que mi abuelita se vaya». Con la estadidad, lenta pero inexorablemente, se produciría una asimilación y la eventual desaparición de las tradiciones locales y de la cultura nativa. La canción afirma el sentimiento de que nadie quiere irse de Puerto Rico y de que quienes nos hemos ido nos pasamos la vida soñando con regresar, algo que, en mi experiencia y la de muchas personas que conozco ¡es totalmente cierto!

El cortometraje que lleva el mismo título del álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS encapsula con fuerza un sentimiento de AMOR, con mayúsculas, hacia nuestra identidad y forma de vida puertorriqueñas, que actualmente se encuentran amenazadas bajo el yugo del capitalismo tardío. Nuestra riqueza en recursos naturales nos convierte en blanco de la especulación financiera sin escrúpulos. Naomi Klein ha afirmado que este tipo de capitalismo del desastre busca un «paraíso puertorriqueño» que, en realidad, equivale a un Puerto Rico sin puertorriqueños.

Bad Bunny contrarresta esta realidad con otra consigna de lucha al asignar el título de No me quiero ir de aquí a su primera residencia artística. Esta serie de 30 conciertos, que sirvió como promoción de su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS, tuvo lugar en San Juan entre el 11 de julio y el 20 de septiembre de 2025.

Su residencia artística impulsó notablemente la economía local de la Isla y, sin duda, generó las paradojas propias de un evento de tal magnitud. Para algunos críticos, convirtió la cultura y la experiencia puertorriqueña en una «mercancía capitalista» a ser «vendida» a los turistas. También creó los desafíos logísticos que supuso la masiva afluencia de turistas durante esos meses en el área metropolitana de Puerto Rico. Fue una producción masiva y espectacular que no estuvo exenta de tragedia, ya que un turista que viajó a Puerto Rico para asistir a uno de los conciertos fue asesinado en el Viejo San Juan. Según las autoridades locales que investigaron el caso, se trataba de un espectador inocente que se vio envuelto en un tiroteo durante una discusión en una discoteca.

El escenario de la serie de conciertos presentaba «La casita», inspirada en una casa tradicional puertorriqueña. Este espacio sirvió para reproducir «fiestas de marquesina» o celebraciones más íntimas dentro del espacio más amplio del Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot (cariñosamente conocido como «El Choli»).

En el cortometraje DeBÍ TiRAR MáS FOToS (que puede verse gratuitamente en YouTube), el personaje de Concho representa la preservación cultural de las tradiciones puertorriqueñas. Su nombre proviene del sapo concho, especie endémica de Puerto Rico que está catalogada como especie en peligro de extinción. El sapo concho representa la biodiversidad puertorriqueña y nuestra singularidad como pueblo asediado por el colonialismo. Gracias a la labor de activismo de Bad Bunny, en el cortometraje DTMF, se están realizando esfuerzos para preservar esta especie.

Una de las frases favoritas de Bad Bunny enfatiza la importancia de «amar lo más que se pueda mientras uno esté vivo». En la canción «Una velita», hay un mensaje de resistencia, con tono de plegaria, ante la crisis energética que sufrió y sigue sufriendo la isla tras la devastación de su red eléctrica por el huracán María en 2017. La canción expresa el deseo y la esperanza de que «el boricua quiera despertar».

Esta esperanza de un despertar colectivo nuestro nace de un deseo de liberación de nuestra condición de pueblo colonizado, que continúa lidiando con los efectos de la colonialidad del poder.

La elección de Bad Bunny como el primer artista en presentar un espectáculo de tiempo medio del Super Bowl íntegramente en un idioma distinto al inglés es otra muestra de la «poética de la tierna disrupción» de Benito Antonio Martínez Ocasio, la cual nace de un acto de resistencia amorosa. La actuación de Bad Bunny en el intermedio del Super Bowl el 8 de febrero de 2026 puso de relieve la música y el baile latinos como afirmación gozosa de las importantísimas contribuciones de las culturas hispanas a los Estados Unidos de América.

* * *

Este texto fue originalmente presentado en un evento titulado «Bad Bunny: Promoting Social Justice in Song», auspiciado por la oficina de Campus Ministry, en Marquette University, Milwaukee, Wisconsin.

NOTAS

[1] Citado en Torrella.

[2] En cuanto a la diferencia entre ambos géneros musicales, comenta Marcos González Díaz que, aunque ambos son «estilos de música urbana, no son lo mismo». El reguetón llega a la América hispana a través de la influencia del reggae jamaiquino. Su letra es considerada «menos vulgar» que la del trap. Éste, en cambio, nace bajo la influencia del «rap y [del] hip hop del sur de Estados Unidos y [también bajo] la influencia de músicas electrónicas como house o dub music…» (González Díaz)

OBRAS CONSULTADAS

Blanchot, Maurice. The Writing of the Disaster. Trad. Ann Smock. Lincoln and London: University of Nebraska Press, 1995.

Davis, Angela. «Foreword». Methodology of the Oppressed. Theory Out of Bounds. Volume 18. University of Minnesota Press, 2000. xi-xiii.

González Díaz, Marcos. «Cómo diferenciar el reggaetón del trap, el polémico género musical que arrasa en medio mundo». BBC News Mundo. Web. 20 enero 2026.

Hooks, Bell. All about Love: New Visions. New York: Harper Collins Publishers, 2001.

Klein, Naomi. The Battle for Paradise: Puerto Rico Takes on the Disaster Capitalists. Chicago, Illinois: Haymarket Books, 2018.

Latination. «Trap vs. Reggaetón: What’s the Difference?» July 31, 2023. Web. 13 January 2026.

Maldonado Torres, Nelson. «On the Coloniality of Being: Contributions to the Development of a Concept.» Globalization and the Decolonial Option. Eds. Walter D. Mignolo & Arturo Escobar. London & New York: Routledge, 2010. 94-124.

Quijano, Aníbal. «Coloniality and Modernity/ Rationality.» Globalization and the Decolonial Option. London & New York: Routledge, 2010. 22-32.

Sandoval, Chela. Methodology of the Oppressed. Theory Out of Bounds. Volume 18. University of Minnesota Press, 2000.

Torrella, David. «Indicios de una totalidad: el fragmento como forma». Las Nubes. 18. Filosofía, Literatura y Arte. Web. 21 enero 2026.

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*Dinorah Cortés-Vélez (1971) obtuvo su Ph.D. en literatura colonial latinoamericana en la Universidad de Wisconsin-Madison. Es Catedrática en Marquette University, Milwaukee, WI, U.S.A. Su poemario Suma de los adioses: cementerio poético (San Sebastián, Puerto Rico, Espejitos de Papel Editores, 2021) recibió el Premio Nacional de Poesía del PEN Club Internacional de Puerto Rico. Su libro de cuentos Fugas de duermevela: Prosas heridas (Isla Negra Editores, San Juan, Puerto Rico, 2018) recibió mención honorífica del PEN Club Internacional de Puerto Rico. Tiene publicados otros dos libros con Isla Negra Editores, El arca de la memoria: una biomitografía (2011, 2012) y Cuarentena y otras pejigueras menstruales (2013). En 2015, publicó un cuadernillo de poesía titulado Poemas de la soledad en Wisconsin (Indómita Editores, San Sebastián, Puerto Rico). Su libro de ensayos, Más allá el mar, fue publicado por Editorial EDP University (San Juan, Puerto Rico, 2023). Es la creadora y organizadora de la conferencia bienal de estudios caribeños, Calibanías y Caribeñidades, que se celebra en Marquette desde el 2018. Tiene terminado el manuscrito de un libro sobre Sor Juana Inés de la Cruz. Actualmente trabaja en un poemario y un libro.

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