SHERLOCK HOLMES, DE GUY RITCHIE
UNA PELÍCULA NADA ELEMENTAL
Por Oswaldo Osorio
El cine de Guy Ritchie siempre ha sido chicle mental y narrativo. Sólo se disfruta mientras se saborea, mientras está en la pantalla. Pero su falta de profundidad y seriedad la compensa con un gran talento narrativo, una ingeniosa concepción visual y una cínica y divertida manera de crear personajes e historias. En otras palabras, se trata de un cine que ofrece entretenimiento de calidad, con un refinado manejo del lenguaje del cine –muy efectista, eso sí– y con un estilo propio e inconfundible.

















































